En el Gobierno de Río Negro no hay señales concretas sobre la negociación con los gremios estatales respecto de las pautas salariales para 2026. Todo indica que las paritarias se pospondrán para la segunda quincena de enero, aunque los llamados oficiales podrían formalizarse esta semana.
En diciembre, durante un acto en Bariloche, el gobernador Alberto Weretilneck adelantó que las convocatorias serían entre el miércoles 7 y jueves 8 de enero, aunque la fecha que se analiza actualmente para el encuentro entre funcionarios y sindicatos sería el jueves 22 de enero.
El cierre del año permitió al Ejecutivo cumplir con su objetivo de no otorgar aumentos en diciembre, retrotrayendo los haberes a los niveles de septiembre tras los montos fijos liquidados en octubre y noviembre. Enero marcará el inicio de las negociaciones, aunque la demora oficial alimenta la especulación de que los incrementos podrían aplicarse recién en febrero.
Los funcionarios lo niegan y aseguran que las próximas liquidaciones se realizarán entre el 19 y 23 de enero, dejando tiempo suficiente para acordar.
En este contexto, los gremios comienzan a expresar su preocupación. Unter ya formalizó el pedido de paritarias, mientras que ATE advirtió sobre el “preocupante desinterés del Gobierno por el salario estatal”, alertando sobre un posible conflicto. Esta advertencia refleja la inquietud sindical, especialmente porque ATE mantiene los canales de comunicación más fluidos con la administración de Weretilneck.
El año pasado, los aumentos se otorgaron en montos fijos y porcentajes, comenzando en febrero con sumas entre 30.000 y 50.000 pesos y finalizando en septiembre. Por ahora, en Hacienda no existen alternativas definidas; el único indicio oficial es la declaración del gobernador: “las pautas salariales van a estar atadas a la recaudación. Si no crece, no hay recursos para nuevos aumentos”, un planteo político que todavía no tiene diseño técnico ni detalles concretos.
Fuente: Medios.

