Miles de venezolanos que vivían en Argentina se reunieron este viernes en torno al Obelisco porteño para festejar la caída del gobierno de Nicolás Maduro. La concentración surgió sin convocatoria formal, impulsada por el boca en boca y la viralización de la noticia en redes, en un clima de alivio colectivo y expectativa por el futuro político de su país.
La manifestación comenzó a media mañana en la Plaza de la República y se extendió hasta la madrugada. Familias, jóvenes y adultos llevaron banderas, camisetas y mensajes que mezclaban emoción y urgencia: muchos hablaban del regreso posible, otros del duelo por los años perdidos y la separación forzada de sus afectos.
Venezolano festejando en el obelisco: “No puedo volver a Venezuela, ya hice raíces acá”. pic.twitter.com/AW8vdYnlvA
— Real Time (@RealTimeRating) January 3, 2026
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires activó un operativo preventivo y reforzó la presencia policial en el perímetro, sin que se reportaran disturbios de gravedad. Durante la noche, el Obelisco y el Puente de la Mujer se iluminaron con los colores de la bandera venezolana, y se instaló una enseña tricolor sobre el monumento como gesto institucional de respaldo.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad nacional ordenó la protección de sedes diplomáticas sensibles, especialmente las embajadas de Venezuela y Estados Unidos, ante posibles tensiones derivadas del contexto regional. La escena política local también tuvo reacciones, referentes oficialistas celebraron el desenlace, mientras que sectores opositores de izquierda se concentraron frente a la embajada estadounidense en Palermo para cuestionar a la administración de Donald Trump y la intervención militar que precedió a la captura de Maduro.
La Ciudad de Buenos Aires siempre ha estado, está y estará del lado de la libertad.
— Jorge Macri (@jorgemacri) January 4, 2026
El 3 de enero de 2026 quedará marcado como un día histórico para cada venezolano y para millones de personas en todo el mundo. No solo por un hecho político, sino por algo mucho más profundo: la… pic.twitter.com/wteTF0GnTw
Los festejos en el centro porteño se convirtieron en una de las postales más visibles del impacto que tuvo la crisis venezolana en Argentina, país que había recibido a miles de exiliados durante los años más duros del régimen chavista. La plaza fue, por unas horas, un punto de cierre simbólico del exilio y el inicio imaginado de un retorno.

Fuente: Medios

