Por DNU, el Gobierno reformó el sistema de Inteligencia y redefinió el rol de la SIDE

En el primer Boletín Oficial del año, el Ejecutivo modificó la Ley 25.520 y redefinió el funcionamiento del Sistema de Inteligencia Nacional. La SIDE concentrará el control, sumará nuevas competencias y reorganizará áreas clave.

El Gobierno nacional dispuso este viernes, a través de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), una reestructuración integral de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). La medida introduce cambios profundos en el Sistema de Inteligencia Nacional con el objetivo de modernizar su funcionamiento, delimitar responsabilidades y reforzar los mecanismos de control.

Uno de los aspectos más controvertidos de la reforma es que todas las actividades de inteligencia pasan a ser consideradas “encubiertas”. Desde el Gobierno argumentaron que la decisión responde a la sensibilidad de la información que se maneja y busca reducir riesgos estratégicos para la seguridad nacional.

Además, el DNU habilita a los agentes de inteligencia a “aprehender” personas en casos de flagrancia o por orden judicial. En esas situaciones, deberán dar aviso inmediato a las fuerzas de seguridad correspondientes.

Cuáles son los cambios en la reforma de la SIDE

Entre los puntos centrales, el decreto disuelve la Agencia de Seguridad Nacional y crea la Agencia Nacional de Contrainteligencia, cuya misión será prevenir amenazas como el espionaje, el sabotaje, la injerencia externa y las operaciones de influencia que puedan afectar el orden constitucional o los intereses estratégicos del país. Las acciones de contrainteligencia deberán aplicarse en todo el sector público nacional.

En el ámbito digital, el Gobierno separó formalmente la ciberseguridad de la ciberinteligencia. Por un lado, se creó el Centro Nacional de Ciberseguridad, que dependerá de la Jefatura de Gabinete. Por otro, la ex Agencia Federal de Ciberseguridad fue reconvertida en Agencia Federal de Ciberinteligencia, que quedará bajo la órbita de la SIDE y se enfocará exclusivamente en tareas de inteligencia en el ciberespacio.

Otro cambio relevante es la disolución de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar. A partir de ahora, toda la inteligencia estratégica militar quedará bajo la responsabilidad directa del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, con el objetivo de evitar superposiciones y simplificar la estructura operativa.

Con esta reforma, la SIDE pasa a conducir de manera directa todo el Sistema de Inteligencia Nacional. Tendrá la facultad de aprobar y controlar los presupuestos del área —incluidos los gastos reservados— y podrá requerir información a todos los organismos del Estado nacional, así como a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires.

El DNU también crea dos nuevos espacios de coordinación. Por un lado, la Comunidad de Inteligencia Nacional, integrada por los organismos de inteligencia, las Fuerzas Armadas, las fuerzas de seguridad y la Unidad de Información Financiera (UIF). Por otro, la Comunidad Informativa Nacional, que incorpora a Migraciones, Renaper, Aduana, Cancillería y áreas vinculadas a energía, el sector nuclear y el espacio. Ambos ámbitos tendrán como función central la provisión de información relevante para la producción de inteligencia.

Finalmente, el decreto modifica el sistema de designación y remoción de los titulares de los organismos desconcentrados de la SIDE: esa atribución deja de estar en manos del Poder Ejecutivo y pasa al secretario de Inteligencia.

Desde el Gobierno sostienen que la reforma permitirá modernizar y legitimar el sistema de inteligencia, integrarlo de manera más clara al Estado, separar sus funciones de las tareas policiales y adecuarlo a las amenazas actuales, con mayores niveles de control y transparencia.

Fuente: Medios

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