Con la llegada de las altas temperaturas, el consumo de electricidad en los hogares de Río Negro aumenta hasta un 30%, impulsado principalmente por el uso de equipos de refrigeración. Ante este escenario, la empresa distribuidora EDERSA lanzó una serie de recomendaciones para promover un uso responsable de la energía y reducir tanto el impacto económico en las facturas como el ambiental.
Según datos oficiales, entre el 85% y el 90% de los hogares argentinos cuenta con algún sistema para enfriar ambientes y casi la mitad dispone de aire acondicionado. Este crecimiento en la demanda energética se intensifica durante los meses de verano, lo que vuelve clave la adopción de hábitos eficientes.
Sebastián Busader, jefe del Área de Comunicación de EDERSA, señaló que “usar de manera consciente y eficiente los aparatos eléctricos contribuye al bienestar particular y general”. En ese sentido, recomendó priorizar la compra de electrodomésticos con etiquetas de eficiencia energética Clase A o B, que si bien implican una inversión inicial mayor, permiten un ahorro significativo a mediano y largo plazo gracias a la reducción del consumo.
Desde la distribuidora también remarcaron la importancia del mantenimiento periódico de los equipos para evitar sobrecargas y pérdidas de rendimiento. En el caso de los aires acondicionados, aconsejan regular la temperatura entre 24° y 26°, ya que cada grado menos incrementa el consumo eléctrico entre un 8% y un 10%.
Busader explicó además que existen diferencias sustanciales entre los distintos sistemas de climatización: mientras un ventilador consume entre 32 y 35 kWh por bimestre, un aire acondicionado de 3.500 frigorías puede demandar entre 540 y 600 kWh en el mismo período. Esta diferencia puede traducirse en un ahorro de entre 70.000 y 80.000 pesos por factura.
Entre otras recomendaciones, EDERSA sugirió aprovechar al máximo la luz natural, organizar actividades durante el día para reducir el uso de iluminación artificial y eliminar el llamado “consumo invisible”, desconectando artefactos que permanecen enchufados sin usarse, como cargadores o televisores.
Estas medidas, señalaron, no solo alivian el bolsillo de los usuarios, sino que también contribuyen a un sistema eléctrico más sustentable durante los picos de demanda del verano.
Fuente: Medios

