Un operativo de inteligencia criminal en Choele Choel derivó en el secuestro de diversas sustancias de alta pureza, incluida heroína y en la desarticulación de un presunto punto de acopio que operaba bajo la apariencia de un kiosco de expendio barrial.
La investigación, llevada adelante durante cuatro meses por la Dirección de Toxicomanía y Leyes Especiales, reveló movimientos que excedían el microtráfico tradicional.
Los allanamientos simultáneos fueron ejecutados por el grupo especial COER por orden de la Justicia Federal. En la vivienda ubicada en Jarilla y Vespa, los agentes hallaron cocaína fraccionada, marihuana, un plantín de cannabis, una balanza de precisión y más de 250 mil pesos.
Pero la sorpresa llegó con una bolsa plástica de sustancia violeta: los test confirmaron heroína y LSD, además de cocaína, con un pesaje total cercano a los tres gramos.
El hallazgo reforzó la hipótesis de que el lugar funcionaba como centro de almacenamiento y distribución a pequeña escala. También se incautaron teléfonos celulares que permitirán ampliar la trazabilidad de la red. En el mismo terreno apareció otro envoltorio con 2,8 gramos de cocaína.
Un segundo domicilio allanado no arrojó resultados, aunque sirvió para cerrar líneas investigativas. Varias personas quedaron imputadas por infracción a la Ley 23.737.
Para las autoridades, el operativo marca un punto de inflexión: no solo se desactivó un punto de venta, sino que se detectaron sustancias poco habituales en procedimientos de la región, lo que apunta a un circuito de provisión más sofisticado.

