La preocupación por la inseguridad volvió a instalarse entre los vecinos de Terrazas del Neuquén, donde denuncian una seguidilla de robos cometidos por dos motochorros que se desplazan en una motocicleta de aproximadamente 150 cilindradas. Según relataron, ambos delincuentes actúan con total naturalidad y suelen utilizar cascos —uno rojo y otro rojo con negro y blanco— para evitar ser identificados.
El caso más reciente ocurrió días atrás, cuando un joven fue abordado en una plaza del barrio mientras conversaba con un amigo. Los ladrones se acercaron simulando una situación amistosa: “Lo abrazaron como si fuera un amigo y le apoyaron un cuchillo en el cuello, como si estuvieran jugando”, describió Luis Torres, presidente de la comisión vecinal.
La víctima, temiendo por su vida, entregó su celular sin ofrecer resistencia. El robo ocurrió a plena luz del día y ante la presencia de otras personas que, confundidas por la actitud de los agresores, no advirtieron lo que estaba sucediendo.
Torres advirtió que los episodios delictivos son frecuentes y que, aunque el barrio cuenta con algunas cámaras públicas, resultan insuficientes. El vecinalista señaló que en varias ocasiones deben recurrir a registros aportados por vecinos, ya que el sector no cuenta con domos de seguridad municipales. Desde la comisión reclaman la instalación de nuevos dispositivos y la vuelta de los patrullajes a pie del Departamento Móvil de Seguridad (Demose), que —según indicaron— habían logrado una notable reducción del delito, pero ya no se observan con regularidad.
Si bien destacaron la rápida respuesta del personal de la Comisaría Cuarta, advirtieron que la jurisdicción a su cargo es demasiado amplia, lo que dificulta una presencia constante en todos los barrios que dependen de esa unidad.
La situación se repite en Balcón de la Ciudad, otro de los barrios bajo la órbita de la misma comisaría. Vecinos reportaron hasta cuatro robos o intentos de robo por semana, en su mayoría en viviendas deshabitadas. “Parece que estuvieran mirando”, sostuvo Vanesa, referente barrial, quien remarcó que la sensación general es que los delincuentes observan los movimientos de las casas para aprovechar cualquier ausencia.
A pesar de mantener un grupo de WhatsApp con la Policía, los vecinos aseguran que los delincuentes rara vez son detenidos. En uno de los casos más recientes, dos sujetos en moto fueron vistos tanteando portones y recorriendo distintas etapas del barrio. Aunque enviaron fotos, videos y ubicaciones en tiempo real a las autoridades, los sospechosos no fueron interceptados. Incluso regresaron luego a orinar en la vereda de una vivienda a la que no habían logrado ingresar, gesto que los vecinos interpretaron como una provocación.
Ante estos hechos, los barrios reiteran el pedido de mayor presencia policial, refuerzo de patrullajes y colocación de cámaras de seguridad para frenar una situación que, aseguran, se vuelve cada vez más habitual.
Fuente: Medios

