Ante la creciente incertidumbre en los mercados internacionales, la OPEP+ decidió mantener sus niveles de producción hasta principios de 2026 con el objetivo de brindar “mayor estabilidad” a sus países miembros.
La decisión responde a un panorama global complejo: conflictos como la guerra entre Rusia y Ucrania, sumados a las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, han alimentado la volatilidad en los precios del crudo, poniendo en jaque la previsibilidad del mercado.
La estrategia, anunciada tras consensuar un congelamiento de producción por tres meses en noviembre, muestra la voluntad del bloque de anticiparse a los posibles sobresaltos de precios.
Con este mantenimiento en la oferta, la OPEP+ busca ofrecer un marco de certidumbre a sus miembros, en un contexto donde las exportaciones de petróleo y los ingresos asociados para muchos países dependen del comportamiento de los mercados internacionales.
En un mundo marcado por conflictos geopolíticos, aumentos y caídas abruptas en la demanda, y expectativas cambiantes, la apuesta por la estabilidad de la producción se perfila como una maniobra clave para contener la volatilidad del mercado petrolero.
Fuente: Medios.

