Cinco de los aeropuertos más transitados del país están por iniciar un proceso de modernización sin precedentes. Aeropuertos Argentina y SITA firmaron un acuerdo estratégico para renovar la experiencia de check-in y despacho, en una transformación que alcanzará al 70% del tráfico aéreo nacional y que impactará directamente en millones de pasajeros.
El proyecto incorpora quioscos de autoservicio, sistemas de Self Bag Drop, counters flexibles, estaciones Flex Box, puertas de seguridad inteligentes y una plataforma centralizada basada en el core service cutover de SITA.
El objetivo es avanzar hacia un modelo “curb-to-gate”, que permita un tránsito más fluido desde la entrada a la terminal hasta la puerta de embarque, reduciendo tiempos de espera y optimizando la operación diaria. El eje estará puesto en la adopción masiva de herramientas de autoservicio, un aspecto donde Argentina aún muestra bajos niveles de uso.
La iniciativa se implementará en Aeroparque, Ezeiza, Córdoba, Mendoza y Bariloche, donde se desplegarán tecnologías destinadas a automatizar procesos aún manuales. Los Self Bag Drop permitirán despachar equipaje sin intervención de un agente; los quioscos de autoservicio agilizarán la emisión de tarjetas de embarque; los counters flexibles se reasignarán según la demanda real; y las puertas inteligentes reforzarán la seguridad con un flujo más ágil y predecible.
Sin embargo, para SITA y Aeropuertos Argentina el desafío va más allá del equipamiento. La meta es modificar hábitos, capacitar al personal y rediseñar el layout para ordenar mejor los flujos de pasajeros. Ambas compañías reconocen que muchos quioscos instalados en el país tienen baja tasa de uso, por lo que el acuerdo contempla incentivos, asistencia personalizada, nueva señalética y una reorganización integral de los espacios.
Por qué el cambio es urgente
El informe Travelers’ Voice — SITA Passenger IT Insights 2025 revela un dato clave: dos de cada tres pasajeros priorizan la reducción de los tiempos de espera por encima de cualquier otra mejora. Esta tendencia empuja a los aeropuertos del mundo a adoptar soluciones más automatizadas.
En línea con esto, George Miley, vicepresidente de SITA para las Américas, aseguró que el objetivo es que la tecnología sea un verdadero aliado operativo y no un mero soporte. La meta: reducir filas, mejorar la eficiencia general y dar a las aerolíneas mayor flexibilidad sin necesidad de ampliar infraestructura.
Por su parte, Daniel Ketchibachian, director ejecutivo de Aeropuertos Argentina, destacó que el acuerdo permitirá ofrecer una experiencia más fluida y centrada en el pasajero. Subrayó que la combinación de tecnología, incentivos y acompañamiento será fundamental para que tanto viajeros frecuentes como primerizos puedan atravesar procesos más simples.
Un modelo pensado para escalar
El contrato incluye metodologías de change management para garantizar una transición sostenida y asegurar la adopción tanto por parte de las aerolíneas como de los pasajeros. Para las compañías aéreas, el esquema ofrece ventajas claras: mayor flexibilidad en el uso de mostradores y reducción de costos operativos.
La expectativa de Aeropuertos Argentina y SITA es que este plan se convierta en un modelo replicable en otras terminales del país. Si funciona, el sistema aeroportuario podría avanzar hacia una modernización integral alineada con estándares internacionales.
El proyecto no se limita a instalar tecnología: propone un cambio cultural en la manera de viajar. La combinación de autoservicio, plataformas centralizadas y un rediseño físico profundo marca una transformación estructural para las terminales más importantes del país. Para millones de pasajeros, la promesa es una experiencia más rápida, ordenada y previsible desde el ingreso hasta el embarque.
Fuente: Medios

