El Gobierno nacional oficializó una prórroga por diez años, a partir de noviembre de 2027, para las concesiones de transporte de oleoductos y poliductos operados por YPF. El sistema, vital para el abastecimiento energético nacional, atraviesa gran parte del país y conecta la cuenca neuquina con las principales refinerías y puertos del Atlántico.
El Decreto 698/2025, firmado por Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, también aprobó un ambicioso plan de trabajo presentado por la petrolera, que contempla inversiones por USD 364,3 millones durante el nuevo período de concesión. A ello se suman USD 278,1 millones adicionales que YPF deberá desembolsar entre 2025 y 2027 antes del inicio formal de la prórroga.
El programa incluye ampliaciones de capacidad, mejoras en seguridad operativa, modernización de equipos y actualización tecnológica, con el foco puesto en optimizar el transporte de crudo desde Vaca Muerta, epicentro energético del país.
Las obras abarcarán un sistema de ductos de unos 3.000 kilómetros, que incluye tramos estratégicos como Puerto Rosales-La Plata, Puesto Hernández-Luján de Cuyo y Luján de Cuyo-Villa Mercedes, entre otros. El objetivo es aumentar la eficiencia y reducir costos logísticos, fortaleciendo el flujo energético que sostiene tanto el mercado interno como las exportaciones desde la Patagonia.
La norma establece que YPF deberá reportar semestralmente los avances ante la Dirección Nacional de Transporte e Infraestructura, y cumplir con las normas ambientales y de seguridad vigentes. El incumplimiento de las inversiones comprometidas podría motivar la revocación de las concesiones.
En paralelo, el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, anunció la inminente venta del 50% de YPF Agro a través de una licitación internacional. La operación forma parte del Plan 4×4, que busca concentrar recursos en los negocios estratégicos: producción de petróleo y gas, exportaciones y combustibles.Con esta doble jugada inversión en infraestructura energética y reordenamiento empresarial YPF busca consolidar su liderazgo en la matriz productiva del sur argentino y reforzar el rol de la Patagonia como eje del futuro energético nacional.

