YPF se reinventa: la hoja de ruta de Marín para convertir la energía en el nuevo motor exportador del país

Horacio Marín trazó el rumbo de YPF hacia 2031: exportar energía por más de US$30.000 millones y convertir a la petrolera en líder mundial del no convencional.

En medio de un escenario global que redefine el valor de la energía, YPF avanza en una transformación profunda. Su presidente y CEO, Horacio Marín, presentó la nueva hoja de ruta de la compañía, con una meta ambiciosa: que la Argentina exporte más de US$30.000 millones anuales en energía para 2031, triplicando los niveles actuales.

El ejecutivo expuso la visión estratégica en el Foro Argentino de Inversiones, donde remarcó que “el objetivo de YPF es un objetivo de país” y destacó el papel que jugará la petrolera estatal en el desarrollo del nuevo ciclo energético argentino. “Vinimos a trabajar con la industria y no contra la industria”, sostuvo.

Vaca Muerta, el corazón del plan

YPF concentra hoy el 50% del acreaje de Vaca Muerta, el mayor reservorio de hidrocarburos no convencionales del país. Allí se enfoca el plan de crecimiento de la compañía. “Nuestros accionistas quieren que invirtamos en Vaca Muerta y no en campos maduros. Estos activos tienen costos de producción cercanos a US$5 por barril, contra US$25 en los yacimientos convencionales. Por eso, YPF se debe dedicar pura y únicamente al desarrollo no convencional”, explicó Marín.

La empresa perfora más de 350 pozos por año, pero para alcanzar las metas de producción deberá escalar a un ritmo de entre 600 y 700 pozos anuales. “Ese salto cambia totalmente la producción del país”, aseguró.

Con más de 16.000 pozos en operación y una inversión acumulada de US$220.000 millones, la petrolera busca consolidar su posición como líder en eficiencia, productividad e innovación.

Proyectos clave: Vaca Muerta Sur y el GNL

El primer gran proyecto estratégico es Vaca Muerta Sur (VMOS), el oleoducto que conectará la cuenca neuquina con puertos en Río Negro y permitirá exportar crudo directamente al Atlántico. La obra demandará más de US$2000 millones de inversión y posibilitará exportaciones por hasta US$20.000 millones anuales.

“Solo este proyecto generará US$17.000 millones adicionales en 2030”, estimó Marín. La infraestructura también potenciará la competitividad logística y abrirá una nueva etapa para las exportaciones energéticas del país.

El otro frente central es el Gas Natural Licuado (GNL). YPF avanza en una alianza con las petroleras Eni (Italia) y Shell (angloholandesa) para desarrollar un proyecto de wet gas —gas húmedo que combina gas y petróleo—. La inversión estimada supera los US$25.000 millones, y se financiará bajo la modalidad de project finance, el esquema más grande en la historia de la empresa.

“La Argentina tiene ventajas sobre Estados Unidos gracias a Vaca Muerta, a nuestra eficiencia y a la nueva ley de GNL. Este proyecto puede aportar US$350.000 millones en exportaciones en las próximas décadas”, detalló Marín.

Eficiencia, tecnología y talento

Marín también destacó la reconversión de la refinería de La Plata, que pasó de estar entre las menos productivas del mundo a ser reconocida como la mejor de América Latina. “Cuando llegamos, una parada de planta tardaba 50 días. Este año la completamos en 25, con el mismo personal. Eso es cambiar la productividad”, subrayó.

La transformación tecnológica ocupa un lugar central. Con los Real Time Intelligence Centers, YPF controla en tiempo real sus operaciones de perforación, transporte y ventas. “Hoy podemos ajustar precios segundo a segundo en 1.750 estaciones de servicio, según la demanda. Es un cambio cultural que nos da cientos de millones en ganancias”, explicó.

La estrategia también incluye un fuerte componente humano. La empresa impulsa programas de capacitación en Vaca Muerta para más de 10.000 nuevos operarios y ofrece becas internacionales para ingenieros. “No hay curita que justifique un metro cúbico de petróleo. Queremos operarios capacitados y seguros”, enfatizó.

“Hoy el país exporta US$10.000 millones en energía sin crecer. Con el desarrollo de Vaca Muerta y el GNL, podemos sumar otros US$40.000 millones en ventas externas. Estamos hablando de un sector capaz de generar tanto valor como el agro”, concluyó Marín.

El desafío está planteado: transformar a YPF y a la energía argentina en el nuevo motor de desarrollo económico del país.

Publicidad

Últimas noticias