El papa León XIV recordó su reciente intervención quirúrgica de pulmón durante su primer discurso en Montevideo, donde reclamó que todas las personas tengan garantizado el acceso a la atención médica. Ante unas 30.000 personas reunidas en la Plaza Independencia y acompañado por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, vinculó su experiencia personal con las dificultades que enfrentan quienes no cuentan con recursos para recibir atención sanitaria.
“Recientemente he experimentado en primera persona las limitaciones que impone la enfermedad y he recibido cuidados por los que estoy profundamente agradecido”, expresó el Pontífice. Luego, advirtió sobre las desigualdades en el acceso a la salud: “Esta experiencia me lleva a pensar en tantos hombres y mujeres que carecen de medios para obtener un diagnóstico oportuno o recibir los tratamientos que necesitan”.

En ese sentido, sostuvo que garantizar la atención médica es una responsabilidad de toda la sociedad y remarcó que las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad no pierden su valor ni su lugar dentro de la comunidad.
“Quien atraviesa cualquiera de estas situaciones no deja por ello de ser miembro pleno de la sociedad ni pierde nada del valor de su vida. En esas circunstancias, su fragilidad hace más urgente que reciba la asistencia, los recursos y el acompañamiento que necesita”, afirmó.

Los mensajes sobre el aborto, la eutanasia y el suicidio
Durante su intervención, León XIV también abordó distintos debates sociales e institucionales de Uruguay, un país que legalizó el aborto en 2012 y aprobó la eutanasia en abril de 2025.
Al referirse a la protección de la vida desde sus primeras etapas, afirmó que “quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo”.
Además, hizo referencia a “la dolorosa realidad del suicidio” y reclamó respuestas basadas en la contención comunitaria, los vínculos familiares y la asistencia sanitaria. Uruguay registra una de las tasas más elevadas de suicidio de la región, con 19,16 muertes cada 100.000 habitantes en 2025.

Democracia, laicidad e integración regional
En otro tramo del discurso, el Papa destacó los 40 años de democracia ininterrumpida en Uruguay y valoró la presencia de los expresidentes Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou junto al actual mandatario, Yamandú Orsi.
El Pontífice presentó esa convivencia entre dirigentes de distintos espacios políticos como un símbolo de respeto institucional y diálogo democrático.

También se refirió al carácter laico del Estado uruguayo y señaló que la neutralidad institucional debe permitir una convivencia respetuosa entre creyentes y no creyentes, sin limitar la expresión religiosa exclusivamente al ámbito privado.
Finalmente, destacó la vocación de entendimiento regional de Uruguay y su papel en la integración del Mercosur, en un contexto internacional atravesado por distintos conflictos.

Fuente: Medios

