La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, destacó el desempeño económico de la Argentina y respaldó la continuidad de la disciplina fiscal como herramienta para consolidar la estabilidad. Durante una conferencia en España, afirmó que el país está sentando bases para el crecimiento y aseguró que será «recompensado» por ese camino.
Las declaraciones se produjeron en la Conferencia Internacional de Banca 2026, organizada por el Banco Santander en Boadilla del Monte, cerca de Madrid. Allí, Georgieva sostuvo que la Argentina es uno de los países que «está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera».

La titular del organismo compartió el panel con la presidenta ejecutiva de Santander, Ana Botín, y señaló al país como un ejemplo de economías que lograron fortalecer sus políticas presupuestarias después de atravesar situaciones de crisis. También remarcó la importancia de sostener el orden fiscal para preservar la estabilidad económica.
El respaldo de Georgieva llegó después de que el equipo técnico del FMI aprobara la tercera revisión del programa vigente con la Argentina. La instancia que resta es la aprobación formal del Directorio Ejecutivo, que habilitaría un desembolso estimado en US$ 900 millones para afrontar los compromisos financieros con el organismo.
La advertencia del FMI sobre la economía mundial
Durante su exposición, Georgieva también analizó el escenario financiero internacional y advirtió que la deuda pública mundial se aproxima al 100% del producto bruto interno (PBI) global.
En ese contexto, sostuvo que el crecimiento económico, por sí solo, no alcanza para corregir los desequilibrios fiscales si no está acompañado por una contención del gasto público o una mejor asignación de los recursos.
Además, se refirió al avance de la inteligencia artificial y su impacto sobre los mercados de capitales. En cuanto a las perspectivas globales, proyectó un crecimiento de la economía mundial del 3,1%, impulsado por la resiliencia del sector privado y el dinamismo tecnológico.
El Gobierno debe afrontar un pago de US$ 860 millones al FMI
Mientras Georgieva destacaba el rumbo económico argentino, el Ministerio de Economía se preparaba para afrontar un vencimiento de aproximadamente US$ 860 millones en concepto de intereses del acuerdo con el Fondo.
Según la información publicada por Clarín, las operaciones realizadas por el Tesoro para contener el dólar antes del fixing de las Lelink redujeron los depósitos oficiales en el Banco Central a unos US$ 852 millones, una cifra prácticamente equivalente al monto que debe pagarse. Por ese motivo, el Gobierno necesitaría comprarle divisas a la autoridad monetaria para completar el desembolso.

La situación se produce mientras el equipo económico ya consiguió el acuerdo técnico con el staff del FMI por unos US$ 900 millones correspondientes a la tercera revisión. Sin embargo, la aprobación del Directorio fue postergada hasta comienzos de diciembre y quedó supeditada al avance de compromisos legislativos y normativos previstos para este mes.
La demora suma presión sobre las cuentas públicas en un contexto de dificultades para acceder al financiamiento privado internacional. Entre los principales compromisos que deberá afrontar el Gobierno durante los próximos meses se encuentran:
- Enero de 2027: vencimientos por US$ 4.500 millones con acreedores privados.
- Durante 2027: compromisos totales superiores a los US$ 25.000 millones.
- Financiamiento multilateral: gestiones para conseguir otros US$ 1.000 millones de organismos bilaterales antes de finalizar el año.
En paralelo, la vocera del FMI, Julie Kozack, sostuvo que la reducción del riesgo país depende de la continuidad y la firmeza en la aplicación de las políticas acordadas. En su último balance, el organismo destacó el cumplimiento de las metas de acumulación de reservas netas, aunque también recomendó impulsar el crédito de manera prudente frente a la desaceleración económica registrada durante el tercer trimestre.

Las reformas que el FMI sigue de cerca
Entre los compromisos que el organismo mantiene bajo seguimiento aparecen distintas iniciativas que involucran al Ministerio de Economía, la ARCA y el Congreso. La agenda incluye una reforma impositiva para reducir exenciones y habilitar bajas de retenciones y del impuesto a los débitos bancarios.
También contempla un esquema de responsabilidad fiscal con carácter permanente para sostener el déficit cero y la aprobación del Presupuesto 2027, que establece una meta de superávit primario del 1,4% del PBI.

A esos objetivos se suman medidas para impulsar el crédito hipotecario, avanzar con la flexibilidad laboral, desarrollar concesiones y ampliar el alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La agenda de reformas también incluye cambios en la Carta Orgánica del Banco Central, la eliminación de las PASO y la ratificación de convenios bilaterales con Estados Unidos (ARTI).
Fuente: Medios

