Una joven de 19 años fue atacada con una navaja en una plaza de Cutral Co, ante la presencia de decenas de personas, entre ellas familias con niños. La agresión le provocó entre ocho y diez heridas en distintas partes del cuerpo, algunas de gravedad: una en el cuello y otra en un ojo, que estuvo a punto de perder. Aunque la mujer señalada como autora fue imputada por lesiones leves y recuperó la libertad con medidas cautelares, la querella busca que se agrave la calificación legal y que se investigue el contexto de violencia que, según sostiene, rodeó el episodio.
El abogado querellante, César Omar Pérez, explicó que el ataque ocurrió durante la tarde del domingo 25 de octubre en el Paseo de la Salud, ubicado en el barrio 25 de Mayo. El espacio había sido inaugurado recientemente y, al momento del hecho, estaba ocupado por varias familias que disfrutaban de la jornada.
Entre ellas se encontraba P.D., la joven agredida, que tomaba mates con sus amigas. En ese momento, llegó al lugar un vehículo conducido por un hombre que circulaba a gran velocidad y quedó ubicado en una posición que facilitaba una rápida salida. De allí descendió la atacante, quien, sin mediar palabras, tomó a la víctima del pelo y comenzó a herirla con una navaja.
Las lesiones se produjeron en distintas zonas del cuerpo. Una de las más delicadas fue la que recibió en el ojo. “Si no hubiera sido por una membrana que estaba sana, lo perdía”, explicó el abogado, quien también remarcó que la agresión ocurrió frente a decenas de personas. “Hay muchísimos testigos y gente que grabó todo”, aseguró.
Tras el ataque, las amigas de P.D. la trasladaron como pudieron hasta que un vehículo se detuvo y las llevó rápidamente al hospital. La joven ingresó con un cuadro de complejidad 6. Allí constataron que tenía entre ocho y diez heridas cortantes que requirieron curaciones y suturas, además de una evaluación específica por la lesión en el ojo.
Según relató Pérez, la situación tuvo un nuevo episodio de tensión cuando la presunta agresora llegó al centro de salud y habría intentado continuar con las amenazas. “Le dijo que no iba a quedar ahí, que no iba a parar”, sostuvo el letrado.
La denuncia fue realizada ese mismo domingo. La mujer fue detenida el lunes y el martes le formularon cargos por el delito de lesiones leves, sobre la base de los informes del médico del hospital y del médico de la Policía de Neuquén. En ese momento todavía no había sido examinada por un médico forense, evaluación que se realizará en la capital provincial.
En la audiencia también se dispusieron medidas cautelares: una prohibición de acercamiento por dos meses y el cese de actos de perturbación.
La querella busca cambiar la calificación legal
La representación de la víctima mantuvo conversaciones con la Fiscalía y solicitó una nueva audiencia para reforzar las medidas de protección. El encuentro se realizó el jueves y permitió incorporar un dispositivo dual de monitoreo: la imputada deberá utilizar una tobillera electrónica y la joven tendrá un dispositivo que emite una alerta cuando la otra persona se encuentra a menos de 200 metros. Sin embargo, el pedido para modificar la calificación legal no prosperó durante esa audiencia.
“Queremos que no sólo se tengan en cuenta las lesiones, sino también el contexto en el que se dio el ataque, que incluye tres denuncias previas contra la imputada, amenazas, intimidación, acoso por redes sociales posteriores a la agresión e intentos de acercamiento reiterados. Fue una audiencia difícil en la que se pudo sumar protección para P.D., pero no se pudo modificar la carátula”, afirmó Pérez.
La querella pretende que el caso sea considerado como lesiones gravísimas y, en función de las pruebas que se reúnan, que también se evalúe la hipótesis de un intento de homicidio.
El abogado indicó que la joven atraviesa un estado de shock y temor que le impide retomar sus actividades laborales y sus estudios. En ese sentido, señaló que el fiscal Federico Cúneo ofreció gestionar asistencia psicológica para la víctima.
Pérez valoró el trabajo realizado por la Fiscalía, que incluyó la detención de la mujer durante 24 horas, la formulación de cargos, las gestiones para que la joven sea examinada por un médico forense en Neuquén y la búsqueda de acompañamiento psicológico.
Además, adelantó que impulsarán una demanda por daños y perjuicios contra la imputada para reclamar una reparación económica por las consecuencias físicas y psicológicas que sufrió la joven.
El abogado también aclaró que P.D. conocía a la agresora, pero que no mantenían una relación directa ni habían tenido un conflicto entre ellas. Según su explicación, la joven quedó involucrada involuntariamente en una disputa familiar ajena. “Ella quedó en el medio de un conflicto familiar en el que no tiene nada que ver, quedando en un estado de vulnerabilidad extremo. Pero la mujer está completamente ensañada con ella y ya tenía tres denuncias en su contra, las cuales fueron archivadas”, sostuvo.
Buscan determinar la participación de un hombre
La querella también pretende que se investigue al hombre que conducía el vehículo en el que llegó la agresora. De acuerdo con Pérez, esa persona tuvo en el pasado un vínculo con la familia de la víctima y actualmente es pareja de la imputada.
El abogado consideró necesario analizar su participación en el episodio y la relación que lo vincula con la joven. Ese último dato no fue difundido para no interferir con el avance de la investigación.
Fuente: Medios

