El gasto primario devengado del Estado nacional registró en septiembre un incremento interanual del 4,6% en términos reales y totalizó $13,9 billones. No obstante, el balance de los primeros nueve meses de 2026 mostró una contracción del 3,1% frente al mismo período del año anterior, con un gasto acumulado de $111,2 billones a valores constantes.
Según el Monitor del Gasto Mensual elaborado por Analytica Consultora, la suba de septiembre estuvo vinculada principalmente con el aumento de partidas previsionales y de bienes y servicios. El informe, señaló que el incremento mensual de $0,6 billones reales no representa necesariamente un cambio en la tendencia del ajuste, sino una recuperación puntual de determinados rubros.
Las pensiones no contributivas registraron un aumento de $0,4 billones, mientras que las jubilaciones y pensiones contributivas crecieron $0,2 billones. También se destacó el incremento del 37,1% interanual en el gasto en bienes y servicios, equivalente a otros $0,2 billones. De acuerdo con el reporte, parte de esa variación respondió a la compra de vacunas y a cambios en el esquema de atención médica para titulares de pensiones no contributivas, además de gastos en servicios técnicos, vigilancia, mantenimiento y alquileres.
En contraste, la obra pública encabezó los recortes de septiembre, con una caída del 27,1% real interanual, asociada a una menor ejecución de obras directamente a cargo de la Nación. Las transferencias a las provincias retrocedieron 24,3%, mientras que los subsidios económicos disminuyeron 16,7%, con bajas distribuidas entre los sectores de energía y transporte.
Las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo (AUH) registraron una reducción del 12,9%. A su vez, el gasto en personal cayó 5,2% y los programas sociales disminuyeron 4,9% en comparación con septiembre del año anterior.
Al analizar el período comprendido entre enero y septiembre, las mayores contracciones se observaron en las transferencias a las provincias, que se desplomaron 61,4% en términos reales. Le siguieron los programas sociales, con una baja del 23,1%, y la obra pública, con una reducción del 17,1%.
Entre los principales rubros, los subsidios económicos fueron los únicos que registraron un incremento real acumulado significativo, con una suba del 5,7%. Sin embargo, el resultado respondió exclusivamente al sector energético, cuyo gasto aumentó 19,3%, mientras que los subsidios al transporte retrocedieron 22,2%.
Por su parte, el gasto en jubilaciones y pensiones se mantuvo prácticamente estable durante los primeros nueve meses del año, con una variación positiva del 0,5%. Las asignaciones familiares y la AUH, en tanto, acumularon una caída del 0,9%. Finalmente, la deuda flotante acumulada de la Administración Nacional alcanzó los $3,1 billones, una cifra equivalente al 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI).
Fuente: Medios

