Río Negro prepara un nuevo operativo de control catastral que utilizará imágenes aéreas para detectar construcciones y ampliaciones que no fueron declaradas por sus propietarios. La estrategia toma como antecedente el relevamiento de los llamados “falsos baldíos”, que permitió encontrar miles de terrenos registrados como baldíos pero que en realidad tenían edificaciones.
Como parte de las pruebas iniciales del nuevo mecanismo, durante los últimos días se realizaron vuelos sobre Cinco Saltos y General Roca. El objetivo es ajustar el sistema antes de extender el control a otras localidades de la provincia y concentrarse en inmuebles que presentan mejoras superiores a las informadas oficialmente.
Catastro, que depende de la Agencia de Recaudación, mantiene actualizado el registro parcelario provincial y releva las modificaciones que se realizan en cada propiedad. Esa información también interviene en la valuación fiscal de los inmuebles y, por lo tanto, puede incidir en la determinación de los impuestos.
El operativo tendrá así dos objetivos: actualizar la información territorial y detectar diferencias entre las construcciones existentes y las registradas, que eventualmente podrían modificar la valuación fiscal de las propiedades.
Casi 9.500 construcciones no declaradas
El antecedente inmediato fue el relevamiento realizado el año pasado sobre más de 80.000 parcelas que figuraban sin mejoras en los registros provinciales. El análisis permitió revisar 66.280 parcelas urbanas y detectar 9.479 terrenos con construcciones.
La superficie cubierta presunta de esas edificaciones alcanzó unos 1.566.000 metros cuadrados. En promedio, cada construcción detectada tenía unos 165 metros cuadrados.
El dato permite dimensionar el volumen de las obras encontradas: tomando como referencia una vivienda familiar de 55 metros cuadrados, la superficie promedio de cada “falso baldío” equivaldría aproximadamente a tres viviendas de ese tamaño. En total, el 14,3% de las parcelas analizadas presentaba construcciones que no figuraban en los registros.
Roca y Las Grutas, entre las localidades con más irregularidades
Los resultados variaron considerablemente según la localidad. En números absolutos, Roca, San Antonio Oeste, Bariloche, Luis Beltrán y Catriel concentraron la mayor cantidad de “falsos baldíos”.
Si se toma en cuenta la proporción sobre los terrenos relevados, el ranking cambia. Las Grutas encabezó la lista, con construcciones no declaradas en el 59,4% de las parcelas analizadas. Le siguieron Luis Beltrán, con el 41,1%, y San Antonio Oeste, con el 35,7%. También quedaron por encima del promedio provincial Pomona, con el 29,6%, y Lamarque, con el 28,4%.
En General Roca se relevaron 9.478 parcelas y se detectaron 2.548 con construcciones no informadas, lo que representó el 27,3%. Las edificaciones tenían una superficie promedio de 162 metros cuadrados. Villa Regina registró un 18,9%; Dina Huapi, 16,4%; Río Colorado, 16%; y Catriel y Huergo, 14,8%.
Bariloche tuvo la mayor cantidad de parcelas analizadas, con 12.138, aunque menos del 10% presentó mejoras no declaradas. En Cipolletti, el porcentaje fue del 7,3%, mientras que Viedma registró el menor índice entre los grandes municipios, con el 5,5%.
Casi 3.000 propietarios regularizaron sus obras
Después del relevamiento, Catastro abrió un período para que los propietarios pudieran declarar voluntariamente las construcciones detectadas. La regularización se realizó sin multas ni otros costos asociados al trámite.
La respuesta alcanzó a los titulares de casi 3.000 parcelas, que incorporaron las obras al registro oficial. La cifra representó aproximadamente un tercio de las mejoras que habían sido detectadas inicialmente.
El resto de las construcciones identificadas pasó a incorporarse al registro parcelario, consolidando la información obtenida durante el operativo.
Ahora buscan ampliaciones que no figuran en los registros
Con ese antecedente, la Provincia pondrá en marcha una nueva etapa de controles. En esta oportunidad, el foco estará puesto en propiedades que ya cuentan con construcciones registradas pero que podrían tener ampliaciones o nuevas superficies que todavía no fueron declaradas.
Los vuelos realizados sobre Cinco Saltos y General Roca funcionarán como pruebas piloto para ajustar la metodología que luego se aplicará en otros puntos de Río Negro.
El objetivo será detectar las diferencias entre la realidad de cada inmueble y la información que figura en Catastro. Además de actualizar el registro provincial, los datos obtenidos podrían generar cambios en las valuaciones fiscales y, eventualmente, en las obligaciones tributarias de los propietarios.
El impacto potencial también se relaciona con la recaudación. El año pasado, Río Negro obtuvo $29.646 millones por el impuesto Inmobiliario, mientras que hasta agosto de este año acumuló $31.118 millones.
El operativo busca así profundizar una estrategia que ya permitió descubrir miles de construcciones que no figuraban oficialmente y avanzar sobre un nuevo universo de propiedades con mejoras sin declarar.
Fuente: Medios

