Neuquén cerró julio con un superávit financiero cercano a los $200.000 millones y una inversión en infraestructura que ya superó los $500.000 millones. El resultado de las cuentas provinciales estuvo marcado por el crecimiento de los ingresos, principalmente vinculados a la actividad hidrocarburífera, que avanzaron a un ritmo superior al de los gastos.
De acuerdo con el análisis de los equipos técnicos del Ministerio de Economía, Producción e Industria, entre enero y julio los ingresos corrientes aumentaron un 18% en términos reales, mientras que los gastos corrientes crecieron un 7,8%. La diferencia permitió alcanzar un resultado equivalente a cerca del 4% de los ingresos totales de la provincia.
La secretaria de Hacienda y Finanzas, Carola Pogliano, explicó que este desempeño posibilita mantener la inversión pública sin comprometer el equilibrio fiscal. Según indicó, los ingresos crecieron por encima de los gastos y permitieron alcanzar el superávit registrado hasta julio.

Recursos propios y regalías petroleras
La autonomía financiera es uno de los aspectos centrales del esquema económico neuquino. Más del 84% de los ingresos corrientes de la provincia son de origen propio, una característica vinculada al desarrollo de la actividad hidrocarburífera y, especialmente, a las regalías petroleras.
En ese contexto, el incremento del precio internacional del barril también contribuyó a las cuentas provinciales. Pogliano señaló que esa suba permitió compensar parte del impacto de una inflación superior a la prevista al momento de elaborar el presupuesto. Además, advirtió que las estimaciones de distintas consultoras ubican la inflación anual por encima del 30%.
Con esos recursos, el Ejecutivo aceleró la ejecución de obras. Hasta julio, la inversión en infraestructura superó los $500.000 millones, mientras que la proyección oficial apunta a finalizar el año con más de un billón de pesos destinados a ese rubro.
Entre los principales sectores alcanzados por las inversiones se encuentran las rutas, los establecimientos educativos y los hospitales.
Vaca Muerta, el motor de los ingresos
La expansión de Vaca Muerta continúa siendo uno de los principales factores detrás del crecimiento de los recursos provinciales. Actualmente, Neuquén produce alrededor de 650.000 barriles de petróleo diarios y tiene como objetivo alcanzar los 700.000 hacia fines de año.
De concretarse esa meta, la producción registraría un crecimiento promedio del 24% respecto del año anterior. Según Pogliano, la tendencia expansiva podría mantenerse hasta 2030.
El impacto de esta actividad en las finanzas públicas se refleja en las regalías: la provincia percibe el 12% del valor neto del barril, uno de los principales componentes de sus ingresos.

El reclamo por la coparticipación federal
Pese al crecimiento de los recursos propios, el Gobierno neuquino mantiene su reclamo para actualizar el esquema de coparticipación federal. Desde Hacienda sostienen que los coeficientes vigentes no reflejan la dimensión económica ni el crecimiento demográfico de la provincia.
Según los datos mencionados por Pogliano, Neuquén recibe alrededor de $120.000 millones por este concepto, una participación que representa una proporción cada vez menor dentro de sus ingresos corrientes.
La funcionaria cuestionó que los parámetros actuales no contemplen la evolución del Producto Bruto Geográfico neuquino ni el incremento de la población, que supera la media nacional.
En ese sentido, afirmó que la participación de Neuquén en el Producto Bruto Interno casi triplica la proporción que le reconoce el coeficiente establecido por la ley de coparticipación.
Mientras sostiene ese planteo ante Nación, el Ejecutivo provincial busca mantener el equilibrio de las cuentas y continuar con las inversiones en infraestructura. Pogliano remarcó que la estabilidad financiera es una herramienta para impulsar el crecimiento y garantizar su sustentabilidad en el tiempo.
Fuente: Medios

