Un niño de ocho años fue víctima de una violenta agresión el sábado pasado en Plottier, cuando cruzó la calle para mostrarle un juguete nuevo a una amiga. En ese momento, un vecino de 47 años lo interceptó, le preguntó si era nene o nena y, tras escuchar que era un varón trans, lo tiró al piso y lo ahorcó durante varios segundos. El episodio quedó registrado por cámaras de seguridad.
El hecho fue relatado a medios locales por Jessica Valenzuela, integrante de la comisión directiva de Nueva Crianza, una organización que acompaña a familias, niñeces y adolescencias trans de Neuquén.
Según explicó, el niño logró escapar y pedir ayuda a su papá. El agresor era conocido de la familia porque vivía desde hacía tiempo en el mismo barrio, aunque no existía una relación de amistad ni antecedentes de conflictos entre ellos.
Tras el ataque, la familia radicó la denuncia y la Policía demoró al hombre, quien, según la información difundida, permanecía detenido hasta este lunes mientras avanzaba la investigación.
Valenzuela indicó que ahora será la Justicia la encargada de determinar la calificación legal de la causa. Además, señaló que la familia se encuentra asustada y cuenta con medidas de protección, entre ellas la asignación de un patrullero y un botón antipánico.
El niño recibió atención médica en el Hospital de Plottier. También intervino la directora provincial del Centro de Atención a la Víctima, Silvia Alejandra Bascur, cuyo equipo acompañó a la familia y la orientó tanto para realizar la denuncia como para avanzar con las actuaciones posteriores.
El registro de las cámaras y el reclamo de Nueva Crianza
Desde Nueva Crianza señalaron que cuentan con imágenes de una cámara de seguridad que, según la organización, mostrarían que se trató de un ahorcamiento prolongado e intencional. Valenzuela sostuvo que la agresión estuvo vinculada con la identidad de género del niño.
La organización manifestó que continuará acompañando a la familia durante el proceso judicial y reclamó que el hecho sea esclarecido, que se determinen las responsabilidades correspondientes y que se garanticen las medidas necesarias para proteger al niño y a sus seres queridos.
También advirtieron sobre el temor que atraviesa la familia para entrar y salir de su propia casa luego de lo ocurrido.
A través de un comunicado, Nueva Crianza repudió la agresión y pidió respeto por las identidades trans. En ese sentido, remarcaron que ninguna infancia debería tener miedo de jugar en su barrio y reclamaron que se garantice el derecho de niñas y niños a crecer y vivir su identidad libres de violencia y discriminación.

Fuente: Medios

