Neuquén avanza con dos proyectos estratégicos que buscan transformar tierras hoy improductivas en nuevas superficies bajo riego y, al mismo tiempo, ampliar la matriz económica de la provincia. Las iniciativas están vinculadas con el desarrollo de Vaca Muerta y el denominado Corredor del Viento, en la zona de Piedra del Águila, Picún Leufú y el río Limay.
El gobernador Rolando Figueroa planteó que los ingresos generados por la producción hidrocarburífera deben permitir desarrollar nuevas actividades económicas. En ese sentido, destacó la importancia de impulsar la producción agropecuaria, el turismo y otras fuentes de energía, además de avanzar en políticas de cuidado ambiental.
“Es indispensable generar otras economías”, sostuvo el mandatario, quien remarcó que la provincia está concentrada en desarrollar nuevas superficies bajo riego.

Riego para producir en Vaca Muerta
Uno de los proyectos contempla incorporar inicialmente unas 5.000 hectáreas bajo riego en la región de Vaca Muerta, mediante sistemas de pivote. La propuesta apunta a aprovechar la experiencia productiva que ya existe en otras zonas de Neuquén e incorporar cultivos como forrajes, olivos, frutos secos, vid y cerezas.
El proyecto también contempla la incorporación de tecnología destinada a optimizar el uso del recurso hídrico y garantizar su disponibilidad. Para ello, se analiza un trabajo conjunto con las empresas hidrocarburíferas, buscando compatibilizar la actividad energética con nuevos desarrollos agrícolas y ganaderos.
La iniciativa prevé utilizar agua proveniente de las denominadas “redes azules”, con una captación ubicada antes del punto en el que las compañías toman el recurso para sus operaciones. “Vinos, aceite de oliva y otras tantas cosas las vamos a poder producir en Vaca Muerta”, afirmó Figueroa al referirse al potencial productivo de la región.
El plan también contempla sumar tierras bajo riego en Cutral Co y Plaza Huincul, mediante la reutilización del agua que actualmente utilizan ambas ciudades.
El Corredor del Viento proyecta 50.000 hectáreas
El segundo gran proyecto es el Corredor del Viento, que comprende principalmente el área ubicada entre Piedra del Águila y Picún Leufú, vinculada con la región del Limay.
La iniciativa ya se encuentra en la etapa de proyecto ejecutivo y tiene como objetivo desarrollar un amplio valle productivo mediante la incorporación de infraestructura de riego.
La proyección oficial es ambiciosa: poner en producción cerca de 50.000 hectáreas, una superficie que permitiría prácticamente duplicar las tierras actualmente bajo riego en la provincia.
El desarrollo apunta inicialmente a fortalecer la producción de forraje, aunque también contempla ampliar las actividades vinculadas con la ganadería y el engorde.
Uno de los objetivos es aprovechar las condiciones naturales de la zona para incrementar la producción local y reducir la necesidad de importar carne que actualmente tiene Neuquén.
Una estrategia para diversificar la economía
Para concretar el Corredor del Viento, el Gobierno provincial analiza un esquema de financiamiento que combine recursos públicos, financiamiento y participación privada.
Los dos proyectos forman parte de una estrategia más amplia del gobierno neuquino para aprovechar los recursos que genera Vaca Muerta y destinarlos también al desarrollo de otras actividades económicas.
La apuesta está puesta en sumar tierras productivas, mejorar la infraestructura hídrica y generar nuevas oportunidades para el sector agropecuario y agroindustrial.
De esta manera, Neuquén busca que el crecimiento de la actividad hidrocarburífera no sea el único motor de su economía y que las inversiones derivadas de Vaca Muerta permitan sentar las bases para una matriz productiva más diversificada.
Fuente: Medios

