La Legislatura de Río Negro aprobó en general la nueva Ley de Carnes, impulsada por el Poder Ejecutivo, y avanzó con el tratamiento en particular de la iniciativa, que reemplazará el régimen vigente y establecerá un marco integral para la habilitación, registro, fiscalización y control sanitario de establecimientos y transportes vinculados con la faena y comercialización de productos de origen animal.
Durante la votación artículo por artículo, uno de los puntos que concentró mayor discusión fue el artículo 15, referido a los productos derivados de la fauna silvestre, que finalmente fue aprobado por mayoría.
La norma establece que estos productos deberán ser procesados en establecimientos habilitados y deja en manos del organismo provincial competente la definición anual de especies autorizadas, temporadas, cupos de extracción, zonas habilitadas y períodos de veda.
El debate por la inclusión de la fauna silvestre fue uno de los momentos de mayor tensión en el recinto. El legislador Gustavo San Román sostuvo que el nuevo esquema permitirá mejorar la trazabilidad del jabalí y facilitar la elaboración artesanal.
Desde la oposición, sin embargo, hubo reparos vinculados con la posibilidad de que la norma permita avanzar sobre especies nativas. Magdalena Odarda consideró que el artículo implica un retroceso ambiental, mientras que otros legisladores acompañaron el proyecto en general pero cuestionaron específicamente este punto.
Fernando Frugoni planteó que las especies nativas deberían quedar excluidas de cualquier esquema de comercialización y anticipó su rechazo al artículo si no se limitaba exclusivamente a fauna exótica. También formularon observaciones Luciano Delgado Sempé, Alejandra Mas y Fabián Pilquinao.
Desde el oficialismo, Soraya Yauhar defendió el texto y señaló que cualquier aprovechamiento de especies nativas quedará sujeto a planes nacionales de manejo. En la misma línea, el presidente del bloque Juntos Somos Río Negro, Facundo López, sostuvo que la norma no modifica las disposiciones de protección de la fauna.
Finalmente, el artículo 15 fue aprobado por 25 votos a favor, 16 en contra y una abstención. El único legislador que se abstuvo fue Claudio Doctorovich.
Un cambio para los productores: carne destinada al autoconsumo
La nueva ley también incorpora una modificación de particular interés para las comunidades rurales y los crianceros. El régimen permitirá que productores registrados soliciten autorización para trasladar productos, subproductos y derivados de origen animal destinados al autoconsumo, bajo las condiciones que establezca la reglamentación.
Durante el debate, San Román explicó que la medida contempla específicamente el traslado de carne vacuna y ovina para consumo propio, una demanda planteada desde hace años por los productores rurales.
Para acceder a esta posibilidad deberán cumplirse determinados requisitos, entre ellos contar con la guía correspondiente y presentar el cuero marcado o señalado, como mecanismo para acreditar la propiedad del animal.
La autorización tendrá exclusivamente un objetivo de autoconsumo y no comercial. Esto significa que los productos trasladados bajo este régimen estarán destinados al consumo del propio productor o de su grupo familiar y no podrán ser destinados a la venta.
Cómo se repartirán las competencias de control
Otro de los objetivos del nuevo régimen es reducir las superposiciones entre los distintos niveles del Estado. Para eso, los establecimientos serán clasificados según su escala y el alcance territorial de la producción.
Los establecimientos de tránsito provincial serán aquellos cuya producción o existencias comerciales abastezcan a más de un ejido municipal. En cambio, los de tránsito municipal quedarán limitados al municipio o comisión de fomento que otorgue la habilitación.
La autoridad provincial tendrá a su cargo la habilitación de los establecimientos de tránsito provincial, mientras que municipios y comisiones de fomento conservarán la competencia sobre los establecimientos de tránsito municipal. También podrán celebrarse convenios cuando un gobierno local no cuente con capacidad técnica u operativa suficiente.
La fiscalización será compartida entre distintos organismos. Desarrollo Económico y Productivo controlará los establecimientos y transportes; Salud supervisará las condiciones de inocuidad y los registros sanitarios; y la Policía colaborará en los controles sobre las rutas y la documentación.
Una categoría especial para pequeños elaboradores
La nueva legislación también incorpora una categoría destinada a establecimientos artesanales, con requisitos adaptados a su escala.
Serán considerados artesanales aquellos que no superen los 500 kilos diarios de producto terminado proveniente de faena o los 100 kilos de productos elaborados.
El objetivo es facilitar la formalización de emprendimientos de pequeña escala que actualmente encuentran dificultades para cumplir con los requisitos de habilitación. El régimen alcanza a productos provenientes de especies domésticas y silvestres, aves, pesca, moluscos y crustáceos.
Más requisitos para la carne que circula en la provincia
La ley establece además mayores exigencias para los productos que ingresen al circuito comercial. La carne y otros productos deberán provenir de establecimientos habilitados, mientras que el transporte también deberá contar con la autorización correspondiente.
Las unidades destinadas al traslado tendrán que disponer de sistemas de conservación adecuados y contar con un certificado sanitario de tránsito que permita acreditar el origen y las condiciones de inocuidad de la mercadería.
A su vez, los establecimientos elaboradores deberán contar con registro sanitario previo ante el Ministerio de Salud. Para las plantas industriales y los establecimientos de tránsito provincial se incorpora además la figura de un director técnico profesional, que tendrá responsabilidad sobre los procesos de faena, elaboración, almacenamiento y distribución.
Con la aprobación del proyecto, Río Negro avanza hacia un nuevo esquema para ordenar la actividad cárnica, reforzar los controles sanitarios y formalizar distintos circuitos de producción, al mismo tiempo que incorpora nuevas reglas para el aprovechamiento de fauna silvestre y el traslado de carne destinada al autoconsumo.
Fuente: Medios.

