El Municipio de Fernández Oro reformuló su proyecto de lotes accesibles después de que la nueva ordenanza que declaró la emergencia de la Zona Rural Irrigada frenara la iniciativa original. El nuevo esquema contempla 239 terrenos que serán ubicados en sectores ya considerados urbanizables, principalmente hacia el norte de la ciudad, por encima de calle Primeros Pobladores.
El intendente Gustavo Amati explicó que, tras la sanción de la ordenanza que restringe el avance urbano sobre tierras rurales irrigadas, el Ejecutivo decidió dejar en pausa la propuesta inicial y buscar una alternativa que permitiera mantener el objetivo de facilitar el acceso a un terreno para familias de la localidad.
“Seguimos buscando la vuelta para poder llegar a darle solución a la gente, a los vecinos, a las familias que nos vienen a solicitar acá el poder acceder a un lote para soñar, para empezar a soñar en su futura vivienda”, sostuvo.
La iniciativa que había generado expectativa contemplaba el desarrollo de 84 hectáreas ubicadas sobre la Ruta Provincial 65. Allí estaba prevista una primera etapa de 250 lotes, con la posibilidad de llegar posteriormente a unos 1.500 terrenos.
El proyecto quedó en suspenso luego de que el Concejo Deliberante aprobara por unanimidad una ordenanza que declaró la emergencia de la Zona Rural Irrigada y limitó el desarrollo urbano en esas tierras.
Ante ese nuevo escenario, el Municipio decidió suspender la audiencia pública que estaba prevista para presentar formalmente la propuesta y comenzó a trabajar sobre otras alternativas. “Lo único que se cambió es la zona. El proyecto de lotes accesibles sigue vigente”, explicó Amati.
Un plan B con terrenos en zonas urbanizables
La nueva propuesta apunta a incorporar tierras que ya cuentan con destino residencial o se encuentran rodeadas de desarrollos urbanos.
Según explicó el intendente, el Municipio inició conversaciones con distintos propietarios para avanzar en acuerdos que permitan sumar terrenos al programa sin avanzar sobre áreas protegidas por la nueva normativa.
“Buscamos directamente donde ya hoy está urbanizable, ya hay desarrollos, hay barrios alrededor y proyectos avanzados con diferentes desarrolladores y propietarios que todavía tienen la tierra sin desarrollar”, detalló.
El esquema prevé que Municipio y propietarios desarrollen los loteos de manera conjunta. La idea es que una parte de los terrenos quede en manos del dueño de la tierra, mientras que otra sea incorporada al programa municipal de lotes accesibles.

“Pudimos llegar a un acuerdo entre Municipio y privado de hacer en conjunto un desarrollo de lotes accesibles: una cierta cantidad para el dueño de la tierra con servicios y una cierta cantidad para el Municipio”, explicó Amati.
El Ejecutivo convocó a los concejales para avanzar sobre la propuesta y analizar los distintos sectores que podrían incorporarse al programa durante una reunión prevista para el 4 de septiembre.
239 lotes y cuotas con un tope de $300.000
El nuevo esquema mantiene parte de la lógica económica del proyecto original. La distribución de los terrenos sería, en principio, cercana al 50% para el propietario y 50% para el Municipio, mientras que el valor de las cuotas tendría un tope de $300.000, según anticipó el intendente.
Los 239 lotes estarán distribuidos en seis parcelas y se aplicará un criterio de prioridad basado en la antigüedad de residencia en Fernández Oro.
La propuesta contempla:
109 lotes para personas con más de 30 años de residencia en la localidad,
70 lotes para quienes acrediten más de 20 años,
y 60 lotes para quienes tengan más de 10 años de residencia.
Quienes no resulten adjudicados en el primer grupo podrán continuar participando en los sorteos correspondientes a los siguientes grupos.
Cupos para personas con discapacidad y trabajadores esenciales
El proyecto también incorpora cupos específicos. Se prevé reservar como mínimo el 5% de los terrenos para personas con discapacidad o grupos familiares que las integren, sin impedir que esos postulantes participen además de los sorteos generales.
También se contemplan cinco lotes para personal de seguridad, cinco para integrantes del cuerpo activo de Bomberos Voluntarios y otros cinco para empleados municipales.
El objetivo es reconocer la función que cumplen estos trabajadores dentro de la comunidad y facilitar su acceso a una solución habitacional.
Quiénes podrán acceder
El programa estará destinado a vecinos y familias que no sean propietarios de una vivienda o terreno. Para evitar que personas que ya cuentan con inmuebles puedan acceder al beneficio, el Municipio prevé implementar controles sobre las inscripciones.
Amati explicó que la Comisión de Loteos tendrá intervención durante el período de impugnaciones, en el que podrán presentarse denuncias sobre posibles incompatibilidades.
“Si sabemos dentro del listado que hay una persona que se inscribió y que sabemos que tiene alguna propiedad, poder denunciarlo y que la comisión de loteos haga la investigación y que se pueda excluir la inscripción”, señaló.
De esta manera, el Ejecutivo busca reforzar los controles para que los terrenos lleguen efectivamente a quienes no cuentan con una propiedad.
Otro de los aspectos que deberá quedar definido en la futura ordenanza será el criterio de antigüedad de residencia. Amati anticipó que se mantendría un esquema similar al planteado originalmente, con prioridad para las familias que llevan más años viviendo en Fernández Oro.
La propuesta contempla categorías para personas con más de 30, 20 y 10 años de residencia, aunque los requisitos definitivos deberán establecerse en la normativa que analice el Concejo Deliberante.
Tres cuotas impagas podrían dejar afuera a un adjudicatario
El Municipio también analiza establecer condiciones estrictas para sostener la adjudicación. Según adelantó Amati, quien acumule tres cuotas impagas o 90 días de demora podría quedar fuera del programa. En esos casos, el terreno sería ofrecido a una persona incluida en un listado de suplentes.
La intención es evitar que terrenos destinados a familias que necesitan una solución habitacional queden paralizados por falta de cumplimiento en los pagos.
Otro de los puntos centrales del nuevo proyecto es el mecanismo para financiar la infraestructura. La propuesta contempla que el dinero aportado por los propios adjudicatarios se utilice para avanzar con las obras y servicios necesarios para urbanizar los sectores.
Entre las prestaciones previstas aparecen agua, electricidad, alumbrado público y gas. El intendente definió el mecanismo como un esquema “autogestivo”, en el que las cuotas de los adjudicatarios contribuyen a financiar el desarrollo de los mismos terrenos.
Esto permitiría reducir la dependencia de recursos municipales externos y vincular directamente el proceso de adjudicación con la ejecución de los servicios.
Qué falta para que avance el nuevo proyecto
A diferencia de la iniciativa original, el nuevo esquema no requeriría una nueva audiencia pública, según explicó Amati.
El próximo paso será que el Concejo Deliberante analice la propuesta y, en caso de acompañarla, avance con una ordenanza que establezca las condiciones de inscripción, adjudicación, financiamiento y desarrollo de los terrenos.
Paralelamente, el Municipio deberá cerrar los acuerdos con los propietarios y desarrolladores que participen del nuevo esquema.
“Se armaría la ordenanza, se afirmarían los acuerdos con los desarrolladores y los propietarios de la tierra y de ahí, dentro de la ordenanza, se pondrían los requisitos”, explicó el intendente.
Con este nuevo diseño, Fernández Oro busca mantener en marcha su programa de lotes accesibles, pero trasladándolo a sectores donde el desarrollo urbano ya está permitido y evitando el conflicto que generó el proyecto original sobre tierras rurales irrigadas.
Fuente: Medios.

