La morosidad volvió a instalarse en el centro del debate económico argentino a partir del aumento de la cantidad de personas que tienen dificultades para afrontar sus compromisos financieros. Un análisis realizado sobre la base completa de deudores del Banco Central (BCRA) permite dimensionar el fenómeno a partir de tres variables: las entidades que otorgaron los créditos, los montos involucrados y las edades de quienes dejaron de pagar.
El último Informe sobre Bancos del BCRA registró una morosidad del 12,8% entre las familias argentinas y estimó que el fenómeno alcanza a unos seis millones de personas. En junio, además, se contabilizaron 85.000 morosos en la provincia de Río Negro.

El tema también ingresó en la agenda política. El presidente Javier Milei se refirió a la situación durante su discurso en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde sostuvo que “no hay elementos para culpar a la política por la morosidad” y vinculó parte de las dificultades actuales con créditos asumidos durante 2024.
En paralelo, un informe difundido en X por Matías Fernández, elaborado a partir de la totalidad de la base de deudores del BCRA, aporta nuevos datos para analizar el fenómeno.
Me pareció tan confuso todo el debate sobre la mora en la Argentina, que no me quedó otra que bajarme la totalidad de la base de deudores del Banco Central y me pasé 48hs tratando de entender. Acá lo que encontré: https://t.co/rBLe0uz1zZ
— Mati Fernandez (@matifer) August 24, 2026
Casi 5,9 millones de personas en mora
Según el relevamiento, en junio había 5.859.104 personas morosas en Argentina, mientras que el monto total de los créditos en situación de mora alcanzaba los $17,79 billones.
El análisis destaca que el crecimiento del crédito continúa siendo un elemento relevante para la economía, ya que permite a las empresas financiar inversiones y a las familias adelantar consumos de bienes y servicios.

Sin embargo, el aumento del acceso al financiamiento también expuso a una parte de los hogares a dificultades para cumplir con sus obligaciones.
Desde el Gobierno sostienen que las decisiones de endeudamiento corresponden a elecciones individuales y que la mora constituye, fundamentalmente, un problema entre privados.
En cambio, algunos especialistas señalan que una parte importante de los créditos que ingresaron en mora no fueron utilizados para inversiones productivas o para adquirir bienes durables, sino para financiar gastos corrientes que los ingresos habituales de los hogares no alcanzaban a cubrir.
Bancos y fintech: la diferencia está en los montos
Uno de los principales datos que surge del relevamiento es la diferencia entre cantidad de deudores y volumen de dinero en mora.
Los bancos tradicionales, tanto públicos como privados, concentran el 65% del monto total de los créditos en mora.
Sin embargo, cuando se analiza la cantidad de personas, la situación cambia. Las fintech concentran al 29,4% de los morosos, mientras que las tarjetas de crédito vinculadas con supermercados reúnen al 20,9%.

En conjunto, ambos segmentos representan el 50,3% de las personas que se encuentran en mora.
La diferencia se explica principalmente por el tamaño de los créditos. Mientras los bancos concentran operaciones de mayor volumen, las fintech registran una gran cantidad de préstamos por montos relativamente bajos.

La mediana del crédito en mora en los bancos privados es de $1.450.000, mientras que en las fintech se ubica en torno a los $181.000.
Mercado Libre concentra buena parte de la mora fintech
Dentro del segmento de las fintech, Mercado Libre concentra una parte significativa de los créditos.
Según el informe, la mediana de los créditos en mora de la plataforma se ubica en $116.000, un monto considerablemente inferior al registrado en los bancos tradicionales.

El análisis también destaca el sistema de evaluación de riesgo utilizado por la compañía de Marcos Galperin, que permite otorgar financiamiento a personas que en muchos casos no accederían al crédito a través de los canales bancarios tradicionales.
Los jóvenes, el grupo más afectado
El tercer dato relevante del análisis está relacionado con la edad de los deudores.
La morosidad aumentó en todos los segmentos etarios durante los últimos dos años, aunque el crecimiento fue especialmente marcado entre los más jóvenes.
Entre las personas de 18 a 25 años, la proporción de deudores que no cumple con sus compromisos pasó del 24,7% en julio de 2024 al 40,8% en junio de 2026.

En otros grupos etarios, los niveles son menores. Entre las personas de 35 a 45 años, la morosidad alcanzó el 31%, mientras que en el segmento de 45 a 55 años llegó al 25% en junio de 2026.
Los datos muestran así que el problema no se distribuye de manera uniforme: los jóvenes son quienes presentan los mayores niveles de incumplimiento y también quienes registraron el crecimiento más acelerado de la morosidad.
Un mercado de crédito todavía pequeño
El informe también pone el foco en el tamaño relativamente reducido del mercado crediticio argentino. De acuerdo con el análisis, el crédito hipotecario representa menos del 1% del PBI en Argentina, frente al 10% de Brasil, el 28% de Chile y el 45% de Estados Unidos.
El crédito, por lo tanto, continúa siendo una herramienta relevante para el crecimiento económico, pero el aumento del endeudamiento de los hogares plantea un desafío adicional: lograr ampliar el acceso al financiamiento sin que una parte creciente de los consumidores quede atrapada en situaciones de mora.
Fuente: Medios

