La administración de Donald Trump analiza una medida migratoria de gran alcance que podría derivar en la revocación de hasta 200.000 visas de turismo y negocios en Estados Unidos. La iniciativa estaría dirigida a extranjeros que ingresaron al país con permisos temporales y posteriormente solicitaron asilo.
La medida alcanzaría a titulares de visas B1 y B2 emitidas entre 2016 y 2026, según trascendió en medios internacionales. El objetivo de las autoridades estadounidenses sería identificar a personas que utilizaron una visa de visitante para ingresar al país y luego iniciaron un proceso de asilo con la intención de permanecer allí.

El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, confirmó que habrá cancelaciones, aunque evitó precisar el número de visas que podrían quedar sin efecto.
Through visa revocations and shutting down these networks, the Trump administration is sending a clear message: If you engage in the fraudulent scheme of birth tourism, there will be consequences. pic.twitter.com/i4OmpJpGio
— Tommy Pigott (@statedeptspox) August 20, 2026
Qué pasaría con quienes pierdan la visa
La eventual revocación no implicaría automáticamente la deportación de las personas alcanzadas por la medida.
Según explicaron funcionarios estadounidenses, el objetivo inicial sería retirarles el estatus de visitantes y reclasificar su situación migratoria, mientras los casos continúan bajo revisión y la Justicia determina los pasos correspondientes.

La iniciativa apunta especialmente a quienes, de acuerdo con el criterio de la administración Trump, habrían utilizado las visas B1 y B2 como una vía para establecerse en Estados Unidos pese a haber ingresado originalmente como turistas, visitantes de negocios o participantes de determinados eventos.
Una medida que podría llegar a los tribunales
La Casa Blanca todavía no oficializó el alcance definitivo de la iniciativa. Según pudo saber medios, el anuncio podría concretarse próximamente y se espera que la medida genere impugnaciones judiciales.
De avanzar, se trataría de una de las mayores operaciones de revisión y cancelación de visas impulsadas por el gobierno de Trump y profundizaría su política de control migratorio sobre los extranjeros que permanecen en Estados Unidos bajo distintas categorías de residencia o permanencia temporal.

Fuente: Medios

