La denuncia presentada por dos hermanas mellizas el 20 de julio contra siete policías de Villa La Angostura que las detuvieron a la salida del boliche Misa sumó videos aportados por la querella.
Las imágenes aportadas pertenecen a una cámara vecinal captaron el inicio de las actuaciones con un clima de absoluta tensión que reunió los gritos de ambas partes. De un lado, las órdenes e insultos de los policías y del otro, los gritos e insultos por la desesperación ante los fuertes golpes recibidos.
Al respecto de la investigación, la abogada Lorena Miani, patrocinante de las víctimas que se constituyeron como querellantes, indicó que aún está en etapa preliminar. A partir del aporte de prueba independiente, agregó que aguardan que la Fiscalía impulse una investigación con la formulación de cargos pertinente.
Por su parte, este jueves fueron notificados de que la fiscalia local se excusó del caso, porque no va a investigar a la policía local con la cual trabaja. Por este motivo, el caso se derivó a San Martín de los Andes donde aún no se sorteó qué fiscal estará a cargo.
Los videos de las primeras actuaciones policiales
Si bien según la descripción de los hechos más graves denunciados apuntaron al momento en que las introdujeron al calabozo de la comisaría 28, no existen cámaras en ese sector. Aún así, la querella presentó prueba propia sobre cómo empezaron las presuntas vejaciones.
En uno de los videos filmado por un amigo de las jóvenes que también salía del boliche se puede visualizar el momento posterior a la llegada de un móvil policial. Mientras una de las jóvenes era retenida contra la calle, a dos metros, un efectivo mantenía en el suelo a la otra joven. “Dos policías estaban encima de una y otro policía no la dejaba levantarse a mi otra hija”, indicó Ayelén, la madre en diálogo con este diario.
Por su parte, el audio permite escuchar la solicitud de una de las jóvenes: “soltame, idiota, me duele la cabeza”. Del mismo modo, aunque con menor visibilidad por los árboles de la vereda, una cámara vecinal capta un período más extenso del cuestionado procedimiento policial.
Luego de que pasa otra camioneta policial, a las 6:33, se observa que un conjunto de personas caminan de derecha a la izquierda por la calle pudiendo distinguir al menos tres efectivos policiales que llevan sujetadas a las jóvenes y sus amigos que piden por favor que las suelten.
“Pajeras de mierda, ¿quién se creen que son?” lanzó una policía mujer. A partir de ahí se da un forcejeo porque las jóvenes intentan zafar. “Amigo, por favor, son mujeres”, dijo uno de los amigos.
“¿Qué me viene a bardear? Estoy grabando pelotudo, cómo me van a pegar si no estoy haciendo nada?”, exclamó una de las víctimas. En tanto, el registro captó que sus amigos solicitaban otro trato: “llevala al hospital, amigo” e intentaban disuadir el operativo policial.
Las jóvenes se mostraron preocupadas por el estado de salud de una de ellas, que según se observó, fue sujetada por un policía y derribada contra el suelo: “Me golpeaste la cabeza contra el cordón pelotudo, me rompiste la cabeza con el cordón y no te importó un poco me hiciste mierda, soltame, me duele la cabeza pedazo de idiota”.
El ruego culminó con un grito desgarrador pidiendo ayuda. “Soltala porque no está haciendo nada”, pidió la otra joven mientras tanto la joven lastimada señaló: “No me puedo levantar, por favor, levantame pelotudo”.
“Es violencia institucional”
“La causa hoy por hoy, tramita como lesiones leves”, señaló Miani, su abogada a LM Neuquén, y agregó: “Pero estamos en una instancia muy preliminar, apuntamos a los apremios ilegales y vejaciones, es una causa de violencia institucional, una afectación del Estado a los derechos humanos”.
En este sentido, señaló “tiene que avanzar no quedan otras opciones” y entre los presuntos responsables indicó: “Son siete policías, y en principio cinco operarios que se puede determinar la participación”. El caso estuvo a cargo del asistente letrado de Fiscalía Ramiro Amaya quien solicitó las cámaras de la comisaría, del hospital entre otras medidas que ya fueron aportadas según confirmaron a este diario desde el Ministerio Público Fiscal.
En relación a la versión que impulsó un abogado a favor de las actuaciones policiales, la representante de las víctimas señaló: “hay vulnerabilidad de las víctimas, son mayores de edad pero muy jóvenes, 20 años, que estaban saliendo de un boliche y sucede un operativo de aprehensión totalmente violento exorbitante no tiene un fundamento normativo”.
En este sentido, apuntó contra los fundamentos del abogado que representaría a los policías: “incluso si se considera que los operarios policiales se defendieron es una defensa policial irracional que no está justificada”.
Acerca de las posibilidades de avanzar en la causa con evidencia, Miani dijo: “El relato de las víctimas es consistente, tenemos testigos del momento de la aprehensión y de cuando estuvieron sometidas en el calabozo con tratas inhumanos”. Por lo tanto, aseguró que el hecho está en gran parte reconstruido.
Además, explicó que la intervención del hospital de Villa La Angostura quedó registrada con constancias clínicas y además declaraciones del personal que las atendió: “escucharon a las chicas, tipifican los hechos como una presunta violencia inconstitucional, por eso la prueba es consistente y contundente”.
Denuncias por violencia institucional en Villa La Angostura
La madre de las mellizas, aseguró que fue testigo clave de lo ocurrido cuando se enteró de su detención porque ingresó a la comisaría y declaró que observó cuando se abrió la puerta del calabozo a una de sus hijas arrodillada y siendo agarrada del pelo y desnudada por policías mujeres.
Al respecto, indicó a este diario que todavía intenta procesar lo que dice haber visto dentro de la dependencia policial. “Hay una impunidad terrible. Si esto pasa dentro de una comisaría, ¿qué le queda al resto de la gente?”, cuestionó.
El caso también reactivó el trabajo del Comité de Familiares de Víctimas de Villa La Angostura, un espacio integrado por personas que desde hace años denuncian presuntos hechos de violencia policial y que “lamentablemente” Ayelén comenzó a integrar a partir de la reciente experiencia.
Fuente Medios

