27 a 8: la Neuquinidad encontró su hito fundacional

La Legislatura de Neuquén sancionó esta semana la Ley que ratifica el acuerdo entre la provincia e YPF para el desarrollo del Gas Natural Licuado. La votación se cerró el miércoles con 27 votos a favor y 8 en contra, y el tratamiento en particular se extendió hasta la madrugada del jueves. Los números, en sí mismos, ya dicen algo. La amplia mayoría reunida por el oficialismo no se construyó con el sello de una sola fuerza política, sino con la suma de Comunidad, el MPN, el PRO, Hacemos Neuquén y los monobloques aliados, a los que durante la semana se incorporaron dos voluntades más. Otra vez, el corte transversal que viene siendo la marca registrada de la Neuquinidad: un consenso provincial que se ordena alrededor del proyecto de provincia, por encima de las pertenencias partidarias que ya no organizan, hace tiempo, el comportamiento del electorado neuquino.

El texto sancionado fija estabilidad fiscal por treinta años y establece un esquema de regalías escalonadas atadas al índice Japan Korea Marker (JKM), la referencia internacional del GNL en el mercado asiático: 7,5 por ciento cuando el precio se ubique por debajo de los 16 dólares por millón de BTU, 10 por ciento entre 16 y 20, y 12 por ciento cuando supere ese umbral, con revisión cada tres años. Para el gas destinado al mercado interno, las regalías se calculan sobre el precio en condición firme de la Cuenca Neuquina. La arquitectura no es caprichosa. Lo que la provincia hace es vincular su renta a un mercado real, dinámico, que paga lo que paga el mundo y no lo que dispone un decreto desde Buenos Aires. Vieja aspiración de la autonomía neuquina, ahora traducida en letra de ley.

Neuquén y YPF avanzan con una hoja de ruta conjunta para potenciar el GNL de Vaca Muerta
Rolando Figueroa y Horacio Marín 

La sanción provincial resuelve una de las tres condiciones que el propio acuerdo fijó para entrar en vigencia. Faltan la promulgación del Ejecutivo provincial y, sobre todo, la notificación formal de la Decisión Final de Inversión (FID) por parte de YPF, prevista hacia noviembre de este año. Río Negro, por su parte, ya había hecho los deberes en febrero al sancionar su Ley 5.789 sobre el componente costero y las plantas flotantes de licuefacción que exportarán desde Punta Colorada. La arquitectura subnacional del proyecto Argentina LNG quedó completa: la provincia que aporta el gas y la provincia que aporta la salida al mar, alineadas en un mismo trazo estratégico. Mientras la Nación discute con la inestabilidad de siempre, las dos provincias patagónicas resolvieron lo que les correspondía resolver. Federalismo aplicado, no enunciado.

La oposición ensayó su libreto y, como suele ocurrir, lo hizo desfasada del calendario. El diputado Darío Martínez, ex secretario de Energía de la Nación durante el último gobierno kirchnerista, advirtió que con el nuevo régimen “un extranjero va a pagar el gas de Vaca Muerta más barato de lo que paga cualquier neuquino”. Una frase efectista que pasa por alto el detalle elemental de que sin acuerdo no hay inversión, sin inversión no hay GNL y sin GNL no hay renta para discutir. Desde el Frente de Izquierda, Andrés Blanco habló de “mega exprés” y de “renuncia a la soberanía”. César Gass, por la UCR, reclamó postergar el dictamen. Tres reproches que comparten un mismo vacío: ninguno propuso una arquitectura alternativa capaz de sostener una inversión de treinta mil millones de dólares en infraestructura y perforación. La crítica sin proyecto es siempre el atajo más cómodo y el menos útil.

GNL gob nqn
Gobernador Rolando Figueroa y gobernador Aleberto Weretilneck 

El telón de fondo es la verdadera magnitud del asunto. Argentina LNG mueve un presupuesto del orden de los treinta mil millones de dólares entre infraestructura y perforación, con YPF en torno al 30 por ciento del capital y el resto a cargo de ENI, de Italia, y XRG, de los Emiratos Árabes Unidos. La petrolera estatal busca cerrar hacia fin de año una estructura de project finance con JP Morgan por unos dieciséis mil millones de dólares, equivalente al 70 por ciento de la fase inicial. No es una operación más en el calendario hidrocarburífero. Es la pieza que ordena el ingreso de la Argentina al mercado global del gas, y Neuquén ocupa el centro del tablero. Por algo el oficialismo neuquino reivindicó el voto como un “hito fundacional” equivalente al que abrió la explotación no convencional en Loma Campana, allá por 2013.

La sesión, por otra parte, debió correrse de las diez de la mañana a las seis de la tarde para no superponerse con la movilización de los gremios estatales que marcharon bajo la consigna “no a la baja de regalías”. La decisión metodológica no fue gratuita y será leída políticamente. Pero más allá de la coreografía, la discusión de fondo merece honestidad intelectual. Las regalías no bajan: cambian de metodología y se atan a un precio internacional. En contextos de mercado favorables, la provincia captará una porción mayor de la renta. En contextos adversos, evitará espantar la única inversión capaz de transformar la Comarca Petrolera.

quintriqueo paro porteros
Carlos Quintriqueo Secreragio General de ATE 

Vendrán meses de definiciones. La FID es la última y más importante de las condiciones pendientes, y arrastra consigo el paquete de obras de infraestructura comprometido por YPF para Cutral Co y Plaza Huincul. Será también, una vez más, una oportunidad para que cada actor político se ubique en el mapa. La Neuquinidad ya eligió: monetización consciente del subsuelo, ingreso al mercado global, conexión con Río Negro, planificación a treinta años. La oposición de la grieta, una vez más, eligió la queja como forma de existencia. Treinta años después de la pueblada que partió en dos la historia de la Comarca Petrolera, la provincia escribió un capítulo distinto. Sin estallido y sin reclamo, con ley y con horizonte. Punto para la Neuquinidad.

Publicidad

Últimas noticias